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¡El poder de la escoba!

Mc 10, 35 - 45

Estamos en octubre, algunos ya están preparando sus escobas para el 31 de octubre, y alguno decía: plazo último para verificar su escoba 31 de octubre, no sea que agarren multa... pero no, no hablamos de estas escobas jeje, lo que sí es que debemos verificar nuestra relación con el poder de la escoba, pero entenderemos al final.

Jesús está subiendo del valle del Jordán que está entre 200 y 400 mts. bajo el nivel del mar, donde se encuentra el Mar Muerto, a Jerusalén, que se encuentra a 754 mts. sobre el nivel del mar. Este es el contexto geográfico en el que el evangelista Marcos continua a adentrarnos en la escuela del Maestro de Galilea. Todo está sucediendo en un mismo capítulo, el cap. 10 y el evangelista sigue insistiéndonos en una escuela en camino.


Ser discípulos no es un título al que se llega, es un estado de vida en camino, y en este camino, en compañía de Jesús hay bajadas y subidas, de hecho el contexto geográfico nos ayuda a comprender que nuestra vida como discípulos de Jesús es un caminar con él para llegar a Jerusalén, el nivel más alto, el podio del lugar por excelencia donde hemos de llegar. Pero para estar ahí es necesario un dialogo continuo con el Maestro, sincero y abierto, en absoluta confianza donde no tema mostrarme como soy, con mis luces y mis sombras.


En esta tercera semana en que estamos meditando este capítulo décimo, nos encontraremos con la tercera causa que endurece el corazón, esa enfermedad detectada por Jesús en el valle del Jordán, la esclerocardía (σκληροκαρδίαν) que meditamos en Mc 10,5 esta "dureza del corazón" es el resultado de una serie de causas que Jesús en esta escuela ambulante nos está ayudando a detectar para oportunamente sanar o mejor aún prevenir.


Las causas las hemos ido viendo, un corazón apegado a los placeres de este mundo reflejado en el adulterio, un corazón apegado a las riquezas reflejado en el hombre rico que se quedó atorado en el ojo de la aguja, y hoy el evangelio nos habla de un corazón apegado al poder reflejado en dos discípulos de Jesús. Un poder que no es vivido según los criterios de Cristo sino los del mundo. Así, placeres, riquezas y honores no vividos según el plan de Dios se convierten en las causas principales de la esclerocardía, la dureza del corazón que los discípulos deberemos combatir si queremos ser verdaderos discípulos.


El discernimiento es una escuela continua, en camino, ¿cómo está mi corazón?¿a qué placeres, riquezas u honores y poderes me aferro con toda el alma, con todo el corazón porque me viene natural y espontáneo? Este aferrarme a veces es fruto de las heridas del pasado que hemos sufrido, por el pecado de otros, o por nuestro propio pecado o fruto de una autodefensa, cada uno tenemos nuestras historias, pero nos aferramos.

Y es justo así que Marcos nos presenta en este camino en el que Jesús intenta llevar a los discípulos al podio más alto a la entrega de la vida pero a su estilo, que Marcos nos presenta a Juan y Santiago, hijos de Zebedeo, que hacen a Jesús una petición sin temor ni siquiera del qué dirá el resto de los discípulos: "Queremos que tú hagas algo por nosotros, queremos que nos concedas de sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y el otro a tu izquierda".


En esta petición, Santiago y Juan muestran que al menos saben que Cristo será revestido de gloria, porque unos versículos antes el evangelio ha narrado que Jesús ha dicho el porqué y el para qué de subir a Jerusalén, recibirá una gloria que pasa por la muerte. Es por esto que Santiago y Juan aprovechan la ocasión. Quizá han confundido "la gloria" con la gloria de los hombres, porque los que se sientan a derecha y a la izquierda son precisamente los que tienen poder de decidir junto al legislador que tiene el poder superior, o quizás han entendido perfectamente que esa gloria es "después de..." una muerte cruenta, un sacrificio redentor, pero eso quizá 'no lo oyeron', porque normalmente las cosas que no queremos oír, simplemente no las oímos, porque nos encanta escuchar lo que queremos escuchar. ¡En fin! Lo piden, y hacen bien en abrir el corazón y la mente.

Jesús escucha atentamente la petición y responde: "No saben lo que piden". ¡Ah! menos mal, amable el maestro y de nuevo hace escuela preguntando, al Maestro le encanta hacernos preguntas, le encanta cuestionarnos para que saquemos lo que llevamos dentro, para que descubramos nuestra fuerza de voluntad, más aún los reta: "¿Serán capaces beber el cáliz que yo he de beber y de ser bautizados con el bautismo que yo seré bautizado?" Jesús se refiere a su muerte en cruz, condición sine qua non o sea, sin la cual no se puede pensar de recibir la gloria.


Cuando Jesús preguntó a Santiago y Juan si podrían beber el cáliz que él iba a beber utiliza el verbo griego diúnamai (δύναμαι) que quiere decir "ser capaz" y ellos responden afirmativamente: ¡Sí, podemos! y Jesús lo confirma: ¡Sí lo harán! Pero Jesús inmediatamente después les deja muy claro que eso de sentarse a la derecha o a la izquierda, que se refiere al puesto de honor que está destinado a los que los príncipes pondrán como sus consejeros o principales en sus reinos y que implica el poder de dominar, de legislar, de regir, él no tiene poder para designarlo, porque está reservado a quién está reservado. Con ello Jesús está subrayando que lo importante no es el lugar que se ocupa en un reino, sino el compartir con él su mismo cáliz y su mismo bautismo, la comunión intima en el mismo proyecto de amor y de entrega de la vida con el Maestro.


Por ello, la pregunta de Jesús es la más importante y se mantiene hoy en pie también para nosotros sus discípulos. De hecho, si somos sinceros es una pregunta que es constante y si somos sensibles a su voz en nuestro interior nos la lanza y nos reta con ella constantemente, nos invita a esa comunión intima de amor y de entrega. Esa voz y esa invitación podemos escucharla en lo más profundo del corazón si no estamos distraídos o no hemos endurecido el corazón con el afán del poder: "¿Serás capaz de beber este cáliz conmigo? ¿Serás capaz de entrar en esta pasión de amor con la cuál yo soy bautizado? ¿Serás capaz de ver a esta persona con mis mismos ojos y sufrir con ella y dar tu vida, tu tiempo, tus pertenencias? ¿Serás capaz de no pasar indiferente ante este migrante? ¿Serás capaz de dejar que esa mirada de profunda tristeza se clave en tu alma y te conmueva hasta los hondo del alma y te cambie tus planes? ¿En esta circunstancia, en este momento, en esta etapa de tu vida?


A partir de esta pregunta, dará las indicaciones al grupo de discípulos sobre el modo como ellos habrán de ocupar cargos de poder y de dirección: Ustedes saben que los gobernantes oprimen y dominan "No sea así entre ustedes"; Jesús acoge con tranquilidad los deseos de los dos discípulos, "Quien quiera ser de los grandes, de los que mandan, de los que organizan porque además tienen la capacidad, QUE LO SEA, pero "que no sea entre ustedes al modo como lo hacen los gobernantes y los dominadores de este mundo". Todo un reto, ¿como debemos gobernar? ¿cómo ejercer el poder sobre el mundo y sobre las personas? ¿cómo ser autoridad y vivir la autoridad cuando tienes el poder sobre otros entre las manos?


Jesús pues afirma dos cosas, la primera, que los discípulos "podrán beber el cáliz" de Jesús y ser bautizados con su mismo bautismo o sea, compartir su pasión por la redención y segunda cosa que habrán cargos de responsabilidad sobre otros pero que su modo de vivirlo no será como los gobernantes del mundo sino según el estilo que él marca por delante de ellos: servicio y entrega. Estar al frente, como lo indica el verbo griego que el evangelio de este domingo, arjéin (ἄρχειν), significa estar a la cabeza, ser el que comienza, el que tiene poder para indicar el inicio, marcar el paso. Los discípulos estarán al frente, incluso deberán ir a la cabeza, pero no como los poderosos de este mundo que oprimen y dominan, sino como discípulos míos en servicio y entrega. Es interesante ver las palabras que en los versículos 42-44 se contraponen como en una ecuación:


katakiureíusin (κατακυριεύουσιν) que indica el despotismo de los príncipes sobre los pueblos, contra diáconos servidor (διάκονος) que indica aquéllos que sirven en las mesas pero cuyo servicio es a título personal, y subraya el sentido de servicio voluntario a favor de alguno.


katexusiázusin (κατεξουσιάζουσιν) que indica dominadores que abusan de su fuerza contra los pueblos, contra diúlos esclavo (δοῦλος) que indica a aquéllos que están en una relación de dependencia y de subordinación, de servicio respecto a Dios, el Señor absoluto kiúrios (κύριος), al cuál le pertenecen completamente.

Así, Jesús pone el podio alto: Ocuparán puestos de poderío pero SU MODO de gobernar y regir será según el estilo de Cristo que gobierna dando VOLUNTARIAMENTE su vida por la redención, y al mismo tiempo DEPENDIENTE de la voluntad del Padre a quien obedece porque toda su vida le pertenece, ser el primero significa por ello, "dar la Vida voluntariamente para que la voluntad de Señor se cumpla". Los discípulos deberán aprender que gobernar no es ser dueños de la vida de sus súbditos sino como esclavos del Dios Padrón de la vida y de toda vida a él pertenecen los fieles a quienes deberán servir, y deberán aprender que dar la vida es una acción voluntaria y no impuesta porque:  

"Nadie me quita la vida, sino que la doy libremente. Tengo el derecho de darla y de recibirla de nuevo. Eso es lo que me ordenó mi Padre». Jn 10,18 y Mc 10,45 justamente concluye así, Jesús se coloca como modelo de gobernante, como aquél que tiene en sus manos capacidad de poderío y puede ejercerlo: "El Hijo del hombre no vino a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos". Así es como los discípulos deberán ejercer su poderío.


Esta semana el evangelio me hizo recordar a San Martín de Porres, que fue un hijo ilegítimo de un español y una esclava panameña en tiempos del virreinato español en Perú. Por ser mulato era despreciado y en su partida de nacimiento aparece "padre desconocido". Muchacho de grande fe que pide hacerse fraile y es recibido como "donado" o sea, el que se dona voluntariamente para los servicios del convento. Así vivió 9 años, practicando los oficios más humildes y siendo el último de todos. Al fin fue admitido como hermano religioso en la comunidad y le dieron el oficio de peluquero y de enfermero. Y entonces sí que empezó a hacer obras de caridad a manos llenas.


Los frailes se quejaban de que Fray Martín quería hacer del convento un hospital, porque a todo enfermo que encontraba lo socorría y hasta llevaba a algunos más graves y pestilentes a recostarlos en su propia cama cuando no tenía más donde se los recibieran. Con la ayuda de varios ricos de la ciudad fundó el Asilo de Santa Cruz para reunir a todos los vagos, huérfanos y limosneros y ayudarles a salir de su penosa situación. 

Aunque él trataba de ocultarse, sin embargo su fama de santo crecía día por día. Lo consultaban hasta altas personalidades. Muchos enfermos lo primero que pedían cuando se sentían graves era: "Que venga el santo hermano Martín". Y él nunca negaba un favor a quien podía hacerlo. Pasaba la mitad de la noche rezando. A un crucifijo grande que había en su convento iba y le contaba sus penas y sus problemas, y ante el Santísimo Sacramento y arrodillado ante la imagen de la Virgen María pasaba largos tiempos rezando con fervor.


El Arzobispo se enfermó gravemente y mandó llamar al hermano Martín para que le consiguiera la curación para sus graves dolores. Él le dijo: ¿Cómo se le ocurre a su excelencia invitar a un pobre mulato? Pero luego le colocó la mano sobre el sitio donde sufría los fuertes dolores, rezó con fe, y el arzobispo se mejoró en seguida. Era tanto el cariño y admiración que le tenían al humilde Fray Martín que hasta el Virrey de aquel entonces fue a visitarlo en su lecho de muerte para besar su mano. Partió a la Casa del Padre un 3 de noviembre de 1639, besando el crucifijo con gran alegría.

Este es el santo de la escoba, el santo humilde de grande poder, su poder era su capacidad de amar y de curar, y lo ejercía en el servicio, su vida habla por sí sola. Y a nosotros el Señor nos ha dado tantos talentos, esos talentos significan "capacidad" "poder" pero ¿los hemos descubierto? ¿los conocemos? ¿Somos conscientes de los dones maravillosos que cada uno personalmente hemos recibido? ¡Haz una lista de los dones que haz recibido! Si la hiciéramos desde por etapas infancia, niñez, adolescencia, juventud, adultez, vejez...! ¡no acabaríamos! Y me refiero a todos materiales y espirituales, bienes, talentos, educación, experiencia de fe, vocación matrimonial, sacerdotal, laical, religiosa, encargos y oficios eclesiásticos o simplemente ser el jefe de las escobas como san Marti y por años. Todo ello NOS PERTENECEN A CADA UNO, nadie ha recibido lo que yo he recibido y cada uno hemos recibido lo que hemos recibido... ¿qué haz hecho con ello hasta hoy? ¿Que estas haciendo con ello hoy? ¿Qué estás dispuesto ha hacer con ello y con Cristo hoy?


En el gimnasio en el cuál hago un poco de ejercicio hay una instructora que se ve que o no le caigo para nada bien o su carácter es iracundo o sufre que nadie la toma en cuenta no se, la cosa es que siempre hay algo por lo que me está regañando, las otras instructoras lo saben y me dicen de no hacerle caso. Sí sucede, y sucede que cuando te la encuentras tienes el poder de hacerle una mala cara, de agredirla, de ser indiferente o simplemente de decir a ¡ok! y con una sonrisa seguir adelante... no nadie dijo que es fácil o sea cómodo jajaja pero debo decir que lo he ido conquistando, no nadie me quita yo la vida la doy voluntariamente, y mi Dios me hace tan feliz y me da una paz y una alegría que no me la quita la amargura que la gente vive, y sobre todo cuando me siento turbada vuelvo a mi Dios que me mira con un corazón lleno de amor y me abraza en mis sufrimientos y me hace relativizar aquello a lo que no vale la pena darle tanto tiempo ni energía y me devuelve la vida, entonces TENGO EL PODER DE DAR Y DE DARME más allá de mis límites y de mis capacidades o de los límites del otro.


La pregunta de Cristo sigue en pie: ¿serás capaz de entregarte conmigo como ofrenda con todo lo que eres y tienes por la redención? ¿serás capaz de ofrecer este cáliz y entrar en este bautismo que es DAR TU VIDA, tus talentos, tus bienes, tus capacidades en rescate por muchos? Tu tienes el poder ¿qué harás? ¿oprimir a los otros haciéndoles sentir que eres el mejor? ¿dominar decidiendo cuándo y a quién entregas tu vida, tu tiempo, tus talentos dependiendo si te es agradable o no, si te ha hecho el bien o te ha rechazado porque no eres monedita de oro para que te aprecie todo el mundo? o ¿ estás dispuesto a servir sin mirar a quién dándote voluntariamente, cuando te aprecian y te reconocen y cuando eres olvidado o enjuiciado?


¡Señor que pueda conocerme profundamente según tu mirada! ¡Que pueda reconocer los dones y talentos, las capacidades y poderes que me has dado por pura gracia! ¡Que sea consciente de todos los bienes materiales y espirituales que he recibido y que no me aferre a ellos como si fueran míos para no endurecer mi corazón!


¡Que entre en la lógica del poder de la escoba! ¡Que mi vida sea como Martín, un donado!


¡Que ponga al servicio tuyo y de mis hermanos las capacidades y talentos que me haz dado pero al modo tuyo! No para enorgullecerme y endurecerme como quien pretende ser reconocido y alabado, sino para entrar y estar contigo "en tu cáliz de Amor permanentemente alzado" y para compartir tu mismo bautismo de sacrificio!


Así ser contigo una misma ofrenda de amor en el mismo proyecto de entrega! ¡hazme desbordar así en tu cáliz de tu ternura infinita, hasta la eternidad!


Orando cantamos:

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¡Ofrenda de amor!